OTRAS PROCESIONES EN LAS QUE PARTICIPA LA COFRADÍA
«MARTES SANTO»
La Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ocupa un lugar central en la historia y vida de la Cofradía de Villena. Fue donada en 1945 por D. Vicente Valdés y, durante sus primeros años, se custodió en las Trinitarias de Villena, debido a que la Iglesia de Santa María estaba parcialmente destruida tras la Guerra Civil.
En sus primeras procesiones, la Imagen salió sobre andas prestadas, hasta que en 1947 se contó con andas propias, sufragadas por D. Francisco Fernández Barranco y elaboradas por la Casa Muebles Valiente. Desde entonces, ha acompañado a los socios en las procesiones de Semana Santa, siendo símbolo de fe, tradición y unidad.
El trono, adaptado a las dimensiones del templo de Santa María, y el estandarte que la acompaña, permiten que la Imagen sea contemplada con cercanía y devoción por los fieles, consolidando su papel como centro de la vida de la Cofradía.
A lo largo de los años, la Imagen ha sido testigo de generaciones de socios y devotos, conservando su valor histórico, artístico y espiritual. Su presencia en cada procesión refuerza la identidad y la historia de la Cofradía, convirtiéndola en un símbolo vivo de la Semana Santa villenense
«VIERNES SANTO»
La Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ocupa un lugar central en la historia y vida de la Cofradía de Villena. Fue donada en 1945 por D. Vicente Valdés y, durante sus primeros años, se custodió en las Trinitarias de Villena, debido a que la Iglesia de Santa María estaba parcialmente destruida tras la Guerra Civil.
En sus primeras procesiones, la Imagen salió sobre andas prestadas, hasta que en 1947 se contó con andas propias, sufragadas por D. Francisco Fernández Barranco y elaboradas por la Casa Muebles Valiente. Desde entonces, ha acompañado a los socios en las procesiones de Semana Santa, siendo símbolo de fe, tradición y unidad.
El trono, adaptado a las dimensiones del templo de Santa María, y el estandarte que la acompaña, permiten que la Imagen sea contemplada con cercanía y devoción por los fieles, consolidando su papel como centro de la vida de la Cofradía.
A lo largo de los años, la Imagen ha sido testigo de generaciones de socios y devotos, conservando su valor histórico, artístico y espiritual. Su presencia en cada procesión refuerza la identidad y la historia de la Cofradía, convirtiéndola en un símbolo vivo de la Semana Santa villenense
